No se dónde quedó el espíritu navideño.
Hoy es un día de esos que es preferible quedarse en la cama, no solo porque estás mas agusto si no también poruqe estás mas "bonica".
Mi versión del día:
Me levanto a las 8 y media deprisa porque tengo que llevar a mi madre corriendo a trabajar. La dejo y se monta un atasco del que consigo salir 20 minutos despues. Vuelvo a mi pueblo rápido. Hago la compra. Desayuno. Me voy a Jaén. Llego al despacho del profesor, le dejo el libro. Voy a sacar las fotocopias. Voy a la puerta de la colombia para darle a la novia de Carlos el libro que le había fotocopiado. Son las once menos cuarto. Había quedado con Javi a las once y media. Asique llamo a Marina para pasarme por su casa antes de ver a Javi y poder darle el otro libro que tenía fotocopiado. Está durmiendo. Pienso: "con el día que hace, mientras subo al centro en coche son las once y media". Cogo el coche, me subo al centro, parada en un semáforo llamo a Javi y le digo de cambiar el sitio dónde habíamos quedado porque es hacerme dar a mi vuelta y no hace día para estar en la calle. Javi está aún en la cama-cuando solo faltaba media hora- acepta, me dice que lo espere en el parking. Para de llover y como suele ser tardón y yo tengo tiempo, pienso: "bueno, mejor me voy donde habíamos quedado y así le evito a él la caminata con el día que hace"
Vuelvo a llamarlo y le digo "son las once y media y estoy al final en la Iglesia de San Roque, como dijimos al principio" . Él no dice nada pero se lo toma de manera rara y contesta "ya voy". Suele ser tardón, es algo que a mi me enerva, pero es su costumbre, ya estaba pensando en comentárselo cuando lo viese cuando pasados veinte minutos me llega el siguiente mensaje "tienes que esperarme ha venido la leña". Vuelvo a llamarlo, tengo que hacer demasiadas cosas y no puedo pasarme una mañana esperándolo, que no esté a tiempo ya me enerva, que me mande un mensaje pasados veinte minutos diciéndome que lo tengo que esperar, me saca de mis casillas, para colmo está diluviando y helando y yo estoy en la calle. Asique opto por llamarlo y decirle que no puedo esperarlo y que lo que íbamos a hacer juntos lo hacemos por separado. Voy a Halcon Viajes, pago. Me bajo otra vez a casa de Marina (que esta vez si está). Al llegar a su puerta, Javi me llama, está indignado, me reprocha demasiadas cosas como que siempre se tiene que adaptar a mi ritmo, se cabrea cuando le digo que estoy en casa de mi amiga pero ni si quiera me pregunta el motivo de que esté allí, me llama "chica interesante" con retintín, y se le pasan por alto todo. Se le pasa por alto que le estoy dando una segunda oportunidad, se le pasa por alto que nunca suelo ser su prioridad, se le pasa por alto que estoy intentando ser paciente, se le pasa por alto sus dos fines de semana de salón del manga en el que no podía atenderme...y me reprocha que cuando me llamó yo no podía hablar con él. Se le pasan por alto muchas cosas. Puede que queriendo o puede que sin querer. A veces creo que el problema es que no me quiere y se quiere más a sí mismo. No lo sé, la cuestión es que a mi la ilusión se me arrebata cada vez más y a él parece no entrarle muchas ganas de luchar...Veo como todos los principios que establecimos en el comienzo se han quedado en palabras y solo eso. A lo mejor es verdad, no somos para estar juntos. Entre tanto pensamiento acumulado, Marina me abre la puerta, tardo cinco minutos, le doy lo que le tengo que dar y le deseo Feliz Navidad a su madre, no puedo entretenerme más porque tengo que coger el coche, volver a mi pueblo, ir a comprar otra cosa y a las una y media ir a recoger a mi madre.
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