
"N: Supongo que la pregunta más obvia es: ¿puedo confiar en ti?
O: ¡Premio! Es un conflicto, de eso no hay duda, lo malo de la situación es que no tienes modo de saber si he venido a ayudarte o no, tú eres el que decide. Tu puñetera cabecita tiene que decidir si acepta lo que voy a decirte o lo rechaza. ¿Un caramelo?
N: Tú ya sabes si voy a aceptarlo.
O: Menudo oráculo si no lo supiera.
N: Pero si tú ya lo sabes, ¿cómo voy a escoger yo?
O: Porque si estás ahora aquí no es para escoger, tú ya elegiste, has venido a intentar comprender por qué lo hiciste. A estas alturas ya deberías saberlo."
(Matrix)
No hay comentarios:
Publicar un comentario